Palacio de la Condesa de Lebrija - ViajandoporSevilla.com

El Palacio de la Condesa de Lebrija.

Si existe un lugar en Sevilla capaz de rivalizar en belleza con el Real Alcázar, pero manteniendo la intimidad de una residencia privada, ese es el Palacio de la Condesa de Lebrija. Ubicado en la céntrica calle Cuna, este edificio del siglo XVI no es solo una joya de la arquitectura civil andaluza, sino también el testimonio de una mujer extraordinaria que dedicó su vida a rescatar el pasado.

El Palacio «Mejor Pavimentado de Europa»

Lo que hace que esta visita sea obligatoria para cualquier viajero es su impresionante colección de mosaicos romanos originales. A principios del siglo XX, Doña Regla Manjón Mergelina, la Condesa de Lebrija, adquirió terrenos en la antigua ciudad de Itálica para salvar estas piezas del olvido y el expolio.

El corazón del palacio es su patio central, presidido por el majestuoso Mosaico del Dios Pan. Es tal la devoción de la Condesa por la arqueología que mandó remodelar la estructura de la casa para que los mosaicos encajaran con precisión quirúrgica en los suelos, permitiendo hoy que los visitantes caminen (literalmente) sobre la historia de la Roma Imperial.

Dos Mundos en una Sola Casa

El palacio se divide en dos experiencias diferenciadas que muestran el ritmo de vida de la aristocracia sevillana:

  1. La Planta Baja (Vivienda de Verano): Un refugio fresco diseñado para los meses de calor. Aquí, los mosaicos conviven con arcos mudéjares de yeserías intrincadas, bustos romanos originales y un patio andaluz que es un remanso de paz.
  2. La Planta Alta (Vivienda de Invierno): Accesible mediante visita guiada, esta zona conserva el alma de la familia. Entre sus estancias destacan pinturas de la escuela de Zurbarán, una biblioteca con más de 4.000 volúmenes y una colección de bargueños y artes decorativas que nos transportan a la Sevilla más refinada del siglo pasado.

Curiosidades que no verás en las guías

  • La Escalera de los Siglos: La escalera principal es un «muestrario» vivo de la cerámica sevillana. La Condesa la diseñó mezclando azulejos de diferentes estilos y épocas (del s. XVI al XIX), convirtiéndola en una enciclopedia visual del azulejo.
  • Piezas de Museo en Casa: A diferencia de otros lugares, las piezas que decoran los muros —como los bustos romanos o los restos visigodos— no son réplicas. El palacio funciona como un museo arqueológico privado de valor incalculable.
  • Un «Collage» de Historia: Doña Regla no solo rescató mosaicos, sino también artesonados de madera de palacios en ruinas y zócalos de conventos desamortizados, creando un puzzle histórico único en cada estancia.

Planifica tu Visita

  • Dónde: Calle Cuna, 8 (a pocos pasos de las Setas de la Encarnación).
  • Horario: De septiembre a junio, de 10:00 a 18:00 h. (En verano suele cerrar por las tardes).
  • Consejo de Oro: Si buscas la mejor fotografía, visita el patio a mediodía. La luz del sol resalta los detalles de las yeserías y hace brillar los colores de los mosaicos romanos.
  • Visita Gratuita: Infórmate sobre los viernes a las 10:00 h, cuando la planta baja suele abrir de forma gratuita hasta completar el aforo.

El Palacio de Lebrija no es solo una casa; es el legado de una mujer adelantada a su tiempo y una parada imprescindible para quienes quieran descubrir la Sevilla que late más allá de la Giralda.


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